Los Fueros

Fueros 5, casa de muchas infancias

         Nací y viví durante mi infancia en el Paseo de los Fueros de San Sebastián. Se extiende desde el arranque de la Avenida de la Libertad, bordeando el río Urumea hasta terminar en la Plaza del Centenario, con la hermosa escultura de la Reina Cristina que ya hemos contemplado en este blog.

         Es curioso que el nombre Paseo de los Fueros haya resistido tantos avatares políticos y que perdure más allá de las instituciones forales. Sí, algo tiene de perdurable este hermoso paseo, en el que se ha detenido el tiempo con su perfil bèlle époque.

         Los Fueros del país vasco se abolieron el 21 de julio de 1876, una fecha ya perdida en la historia. Unos meses antes habían terminado las guerras carlistas, más ideológicas que meramente dinásticas.

         Todo en la historia tiene su precedente y consecuente. Las guerras carlistas marcaron fuertemente la identidad hispana y con mayor intensidad en estas tierras. Perder los Fueros, que se habían mantenido cuatro siglos, fue un duro golpe.

         El Paseo de los Fueros mantuvo su identidad, por eso yo pude nacer y vivir allí, en las décadas cuarenta y cincuenta, sesenta  del siglo XX. A partir de la Constitución de 1978 se volvieron a establecer los derechos forales.

      

Vista desde el otro lado del río, con anotaciones de mi madre

   Termino con una carta de Dionisio Pérez Villar, publicada en El Diario Vasco el 13-XI-2006:

 

“El Paseo de los Fueros de San Sebastián, una paradoja muy interesante de analizar. Se inicia a partir de la conjunción de la Plaza de España con la Avenida de la Libertad. El final es realmente magnífico. Rematado con un monumento erigido en 1919, por suscripción popular de vascos y navarros, en agradecimiento a la Reina María Cristina, por su contribución a la defensa y modernización de los Fueros Vascongados y Navarros. En el Paseo de los Fueros cabemos todos los que estemos a favor de una sociedad moderna, democrática, respetuosa con las ideas y costumbres forales. Pero no caben los que cortan la cabeza a la estatua de la Reina, cuando les da la gana. San Sebastián no es una ciudad vasca en origen. Nuestra historia es diferente empezando por su fundación gascona, y que hasta el siglo XVII las actas del Ayuntamiento se escribieron en gascón. En San Sebastián se juró la Constitución de 1812, en septiembre de 1813 porque no se pudo antes. Éramos franceses. El Paseo de los Fueros es ancho, largo, agradable, con arbolado confortable. Cabemos todos, si somos capaces de pensar con suficiente amplitud de miras. Pero hay que ser serios y fuertes con los iconoclastas y los arboricidas. Estropearían el bello Paseo de los Fueros que debe ser patrimonio de todos los donostiarras iguales entre sí”.

 

Cfr, “125 años el fin de los Fueros” Manuel Montero, “El Correo 22 de julio 2001.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s