San Ignacio de Loiola: historia con marcha…

Basílica de Loiola (Guipúzcoa-España)

Hoy, día 31 de julio, es la fiesta de San Ignacio de Loiola, Patrón de Guipúzcoa. Un día muy especial que me evoca un recuerdo histórico/familiar. Allá por los lejanos años 30 del siglo XX., ¡mi siglo.

Corría el año 31… no el 32, durante la segunda República. Vivíamos en la calle Moraza de San Sebastián. Al  piso superior al nuestro vinieron a vivir las hermanas Berriatúa, muy, muy amigas mías   desde el colegio. Eran dos hermanas, una de ellas, Merche, casada con Marco Aurelio Méndez Vigo, era la propietaria del piso donde ¡¡armábamos unas…!! Sobre todo por las noches, después de cenar. Sara Berriatúa se quedaba en casa de su hermana, subían conmigo mis hermanos Mercedes y Antonio y Blanca Brizard, que vivía muy cerca participaba también en las tertulias nocturnas. Recuerdo algunas bromas con las que nos reíamos muchísimo. Blanca era seria, muy seria. Y siempre estaba hablando de su abuelo: “abuelo decía…” y contaba alguna historia con mucha admiración. Mi hermano Antonio que estaba muy metido en las novedades radiofónicas y entendía de aparatos, discurrió poner una líneas que conectaba donde estábamos hablando y con voz de locutor francés decía: “Ahora se va a oír el disco del día: parlez moi de ton gran pére…”´Nos sorprendíamos del invento; Blanca escuchaba desconcertada   y todo terminaba con buenas carcajadas. 

Pero siempre teníamos cuidado de bajar a mi casa para ver cómo estaba mi madre, que se quedaba sola. Aunque ella estaba tan contenta y nuestras juergas no pasaban de las 12… Tampoco eran todos los días, pero casi todos.

Un día la Berriatúa casada me dijo: “Vamos a ver a tu madre…”

Ella fumaba mucho y le decía a mi madre “Ignacia, le parecerá a usted mal que fume…”.  “Hija mía,  a la persona que más he admirado, mi madre, la he visto fumar muchísimo”.

Ese día bajamos Merche y yo. Y al vernos mi madre que solía escuchar la radio nos comenta:    “Chicas   estoy aterrada… Acaba de ser el consejo de ministros -era un sábado- y han dicho. “se ha escrito un decreto muy importante, pero falta la firma y estén a la escucha porque antes de terminar la emisión se dará  la noticia.    No sé qué van a decir.

Nos quedamos con ella. Al poco rato el locutor repite: “estén a la escucha porque el Consejo de ministros va a firmar un Decreto importante y les daremos la noticia”. Así varias veces. En aquella época la radio equivalía a la TV de ahora.

Al final fue el propio Ministro el que se presentó a dar la noticia a    todos los españoles por la radio: “El consejo de ministros acaba de firmar el decreto de la disolución de la Compañía de Jesús. La Compañía de Jesús ya no existe en España”.

Nos quedamos todos…

Les daban un mínimo de tiempo para marcharse. El último día se organizó una despedida en Loiola, antes que se cerrara aquella casa, tan querida. Y fuimos. Fue precioso porque el Orfeón donostiarra cantó la Marcha de San Ignacio. Nunca la he oído cantar como aquella vez.

Pero para admiración de todos,  los  jesuítas no hicieron tragedia. Divertidísimos, muy contentos. “Sí nos vamos”, cada uno a una casa. Los novicios se irán a Bélgica. Nos mandan fuera, pero ya volveremos o si no ya iremos a otro sitio”. Se nos quitó bastante la pena. Sin duda quisieron aliviar el dolor que todos sentíamos.

Al día siguiente de dar esa noticia se terminaban los ejercicios que estábamos haciendo en el colegio, dirigidos   por  el padre Laburu, jesuíta,   él   sí   estaba  muy emocionado.

La noticia histórica, vivida por mí en primera persona fue así:

En España, por decreto de 23 de enero de 1932, la Segunda República Española disuelve la compañía de Jesús por obedecer a un poder extranjero (los jesuítas tienen voto de obediencia al Papa) e incauta todos sus bienes. Durante la Guerra Civil Española, se decreta, el 3 de mayo de 1938, la derogación del decreto de 23 de enero de 1932 sobre disolución de la Compañía de Jesús e incautación de sus bienes, y en su virtud, la Compañía de Jesús vuelve a adquirir plena personalidad jurídica y podrá libremente realizar todos los fines propios de su Instituto, quedando, en cuanto a lo patrimonial, en la situación en que se hallaba con anterioridad (B.O.E., 7 de mayo de 1938, p.7162s).

El Ministro de Justicia de la  República era Álvaro Albornoz y Limiana.

Estatua de San Ignacio, herido de guerra, a la entrada de la Basílica
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2 comentarios en “San Ignacio de Loiola: historia con marcha…

  1. Paloma Mansfield

    Muy emocionada con lo que cuentas. Esta manana estaba yo rezando a San Ignacio, orgullo de Espana para que proteja al Pais Vasco y lo lleve por el buen camino. Y, gracias a tu enlace, he podido oir el himno tan piadoso y majestuoso. En Arechavaleta simpre tenian un orador especial en su dia y bien que me gustaba oir todo lo referente a su vida.
    Un placer leerte. Gracias.

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  2. Beatriz

    Aunque con unos días de retraso acabo de leer tu relato de San Ignacio de Loyola. Me encanta conocer cosas de la vida de Belela y además, cosas de la historia que (¡qué poca cultura!) desconocía. Gracias y un beso

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