La canción más bonita del mundo

Las dos entradas anteriores han sido verdaderamente tristes, y más porque son reales. Esta de hoy va a ser verdaderamente alegre porque también la alegría  es real. ¡Fuerza de la autenticidad!

Vamos a oír las voces de un grupo joven donostiarra, que construye memoria de futuro. Cantan “La Playa”, por eso aparece la foto de La Concha, playa que les vio nacer.

La playa, ese horizonte inmenso, regalo de Dios porque ni mente ni mano humana saben construirlo. Pero sí podemos aspirar a “escribir la canción más bonita del mundo” para regalo de quien amamos en la vida  y  “capturar nuestra historia tan solo un segundo” porque los días son cortos para contemplar tanta  belleza que nos rodea.

 

Tiempos

AñasMe ha enviado esta foto Juan Carlos Alessandretti desde Argentina y me dice que la ha encontrado en el libro “País vasco” de Pío Baroja, publicado en 1953 y editado recientemente por Editorial  Txalaparta.

Parece una pintura de un tiempo que fue. Marcaron historia aquellas añas con su sabiduría natural y su honda psicología que, sin ellas saberlo, educaron generaciones de niños.

Son memorias donostiarras que yo no he vivido, ni tampoco mi madre que tuvo la compañía de su inolvidable mademoiselle Lucie -una dinámica francesa- con la que vivió su primera lección de historia: “La grand guèrre”.

Las guerras cambian costumbres e imágenes.  Mucho ha sufrido el mundo desde que estas añas/niños contemplaban la bella floración de Alderdi Eder. Otras modas y otros modos han sustituido la quietud de la tarde por un trepidante vivir.

Somos los mismos, pero otros. Las nuevas plantaciones de  tamarindos (o tamarices) echan ramas; se conserva la elegancia moderna de cochecitos ingleses. Moda viva. Aldedir Eder sigue siendo un bello lugar para estar. Cruzan niños con mochilas, acompañados de mamás y, sobre todo, de abuelos. Pocos se detienen. El color de la tarde es el mismo, el Cantábrico sigue cantando su rumor. Y mantenemos -sobre todo- el amor encendido a las generaciones que llegan: siempre niños.