El Puerto de San Sebastián

Mi paseo por el Puerto, verano 2015
Mi paseo por el Puerto, verano 2015

El Puerto de San Sebastián es “txikito”. Se considera Puerto Deportivo, y es cierto, pero yo lo califico como un rincón entrañable, lleno de sabor y, sobre todo, de olor… ¿quién lo define? Me resulta difícil. El paseo por el Puerto es único.

         Si voy a la ciudad, vuelvo al Puerto. Hay un rescoldo de viejas historias marinas, pescadores avezados, jóvenes que se hacen a la mar por deporte o pesca… En los años de mi infancia el paseo iba acompañado de la degustación de un cangrejo o un cucurucho de quisquillas, todo a precio asequible para la edad y la época.

        

¡Qué sardinitas1
¡Qué sardinitas!

Actualmente hay restaurantes a la altura de los tiempos. Y también a la altura están los precios. Pero se paga el lugar, el aroma inconfundible, mezcla de mar, salitre y el residuo de las pequeñas embarcaciones.

         San Sebastián tiene un Puerto “capricho” porque el Puerto comercial está en Pasajes. Mejor dicho en los tres Pasajes: San Pedro, San Juan y Pasajes Ancho.

         Los pescadores profesionales han visto derivar su negocio hacia fines turísticos y deportivos. Transformación de los tiempos que corren, pero quedan páginas de historias protagonizadas por hombres y mujeres que han vivido del mar porque el mar era su vida.

Y un buen arroz, con sidra. ¡Así se come en el Puerto!.
Y un buen arroz, con sidra. ¡Así se come en el Puerto!.