Hoy, tres de mayo

Foto que me parece intemporal
Foto que me parece intemporal

Hoy, 3 de mayo de 2014, hace diez años que nos dejó mi madre. Pero no nos ha dejado porque su lugar sigue intacto, sin que lo ocupe nadie. Está entre nosotros en cada momento, en los importantes y en nuestro andar diario. Ella permanece siempre. Tal vez esto define a las madres: siempre están; no fallan, consiguiendo lo imposible para todo el entramado familiar. Y cerca de Dios consiguen más.

Le dediqué dos versos. Pensaba publicar uno en el blog, pero después de leerlos me decido por los dos.  El primero se lo escribí en vida y le gustó. El segundo después de su muerte.

MI MADRE

Madre siempre estás
y espero tu palabra,
referencia segura
de la verdad sin tacha.

Sigues siendo savia
que alumbra nueva vida,
continua permanencia
en resistencia activa.

Fragilidad gigante.
El tiempo no ha agotado tu temple,
ni la chispa de ingenio perenne.
Ternura singular, solicitud constante.

Retengo la cadencia sonora
del tono de tu voz, armonía vivida,
que ha puesto el fundamento
y la raíz de mi vida.

30-VIII-97

MADRE, TÚ SOLA

Madre, me faltas.
Tú sola lo eras todo
en el hondón familiar.
Sin ver nos iluminabas.
Sin oír nos escuchabas.
Y tu voz cantaba al alma
la canción inesperada.

Tú sola, la referencia,
la clara seguridad.
Tú sola la permanencia
en el compás de la espera,
adivinando los sueños
de quien volvía a tu hogar.

Tu inteligencia brillaba,
pero más tu gran bondad,
¡qué grande suma escondías,
tras tu genio singular!
Tú sola permanecías,
con tu ser y tu verdad,
con la riqueza creciente
envuelta en debilidad.

Si dejas herencia, madre,
déjanos tu corazón,
tus palabras verdaderas,
tu sentida obstinación,
por querer querer de veras,
entregando el mejor don,
hecho de fe y de silencio
a solas en tu oración.

Madre, tú sola me faltas, pero te tengo.
Tu vida persiste,
su huella no se borra.
el manantial no se seca,
porque salta hasta alcanzar
la plenitud de lo eterno.
Maite
15-V-04